Published On:miércoles, 4 de diciembre de 2013
Posted by Eco Republicano
La vida en tiempos de Tutankamón
La idea de profanar una tumba y el cadáver enterrado en ella, suscita los más terribles presagios de mala suerte y muertes. Es algo que subyace en nuestra conciencia social y que nos empuja a buscar explicaciones irracionales en sucesos que difícilmente pueden entenderse. Aquel 26 de noviembre de 1922 se desató la maldición más terrible conocida por el mundo: la maldición de Tutankamón.
Oculto sobre las arenas del Valle de los Reyes, la maldición persiguió a los que en su día se atrevieron a profanar su tumba, y su historia se convirtió en un relato que conjura romanticismo, intrigas, luchas, misterios y un rosario de victimas relacionadas con el descubrimiento de la tumba de Tutankamón. Elementos suficientes, todos ellos, para haber creado el mayor mito del siglo XX.

Todo se remonta al ambiente de tensiones sociales y políticas en las que vivió Tutankamón, una época convulsiva. A las puertas de su reino estaban los hititas dispuestos a invadir el país, internamente el gobierno se resquebrajaba. La mente del faraón estaba llena de oscuros nubarrones y todo nos lleva a pensar que su vida fue un fracaso, siendo un faraón de segunda fila sin apenas importancia en la Historia de Egipto, como demuestra su tumba, mucho menor que la de Ramsés II.
Dicho lo anterior, entonces ¿por qué la grandeza de este faraón?, ¿por qué se ha convertido en el faraón más conocido del todo el mundo?
Su caótico reinado, su misteriosa muerte, los más de 3.000 años que su tumba permaneció perdida y olvidada en el desierto, y su descubrimiento, comenzaron a formar parte de una leyenda popular propia de novelas.
Aquel 26 de noviembre, a las puertas de su tumba se encontraban Howard Carter, su descubridor, Lord Carnavon, su mecenas, lady Evelyn Herbert, hija de Carnavon, su ayudante, y hasta 20 personas, entre ayudantes, científicos y altas personalidades.
Cuando tras quitar el sello, Carter asomó la cabeza, a su espald
Oculto sobre las arenas del Valle de los Reyes, la maldición persiguió a los que en su día se atrevieron a profanar su tumba, y su historia se convirtió en un relato que conjura romanticismo, intrigas, luchas, misterios y un rosario de victimas relacionadas con el descubrimiento de la tumba de Tutankamón. Elementos suficientes, todos ellos, para haber creado el mayor mito del siglo XX.

Todo se remonta al ambiente de tensiones sociales y políticas en las que vivió Tutankamón, una época convulsiva. A las puertas de su reino estaban los hititas dispuestos a invadir el país, internamente el gobierno se resquebrajaba. La mente del faraón estaba llena de oscuros nubarrones y todo nos lleva a pensar que su vida fue un fracaso, siendo un faraón de segunda fila sin apenas importancia en la Historia de Egipto, como demuestra su tumba, mucho menor que la de Ramsés II.
Dicho lo anterior, entonces ¿por qué la grandeza de este faraón?, ¿por qué se ha convertido en el faraón más conocido del todo el mundo?
Su caótico reinado, su misteriosa muerte, los más de 3.000 años que su tumba permaneció perdida y olvidada en el desierto, y su descubrimiento, comenzaron a formar parte de una leyenda popular propia de novelas.
Aquel 26 de noviembre, a las puertas de su tumba se encontraban Howard Carter, su descubridor, Lord Carnavon, su mecenas, lady Evelyn Herbert, hija de Carnavon, su ayudante, y hasta 20 personas, entre ayudantes, científicos y altas personalidades.
Cuando tras quitar el sello, Carter asomó la cabeza, a su espald






